
Como ha quedado patente en el debate previo a la votación, la propuesta consiste en crear el Colegio sin renunciar a la Asociación. El Colegio se dedicará a la defensa de la profesión, la vigilancia de los aspectos deontológicos y la representación de los periodistas en los ámbitos oficiales. Por su parte, la APA mantendría prácticamente las mismas competencias y atribuciones que en la actualidad, centradas en prestar servicios a sus asociados.
De esta forma, el Colegio garantizará una mayor y mejor representación de los periodistas aragoneses en los ámbitos de decisión actuales y en aquellos que se pudieran crear en el futuro. Por ejemplo, en el Consejo General de Colegios de Periodistas de España, del que ya se ha anunciado su creación. Además, supondrá la formalización de una organización profesional con todas las atribuciones para la defensa del Periodismo y de los periodistas (que no de los aspectos laborales, que se encuadran en un ámbito diferente). Entre otras cuestiones, permitirá la puesta en marcha de una comisión de quejas, la implantación de un código ético o el impulso de legislación que regule y reconozca de forma eficaz aspectos como el derecho de información o el secreto profesional. Y ofrecerá la posibilidad de ganar un mayor reconocimiento social y de las empresas de comunicación.
Con esta aprobación y si los grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón se muestran
receptivos, en el arranque de la nueva legislatura se podrá tramitarse la Ley de creación del
Colegio Oficial de Periodistas de Aragón que, al tratase de una ley muy sencilla de artículo
único, podría quedar a aprobada a comienzos del año 2008.
La Asociación considera que resultaría idóneo que Colegio y APA tuvieran siempre, y de forma obligatoria, la misma junta directiva. El motivo es muy sencillo; de esta forma siempre trabajarían de forma coordinada y se evitan posibles desavenencias en el futuro entre ambas organizaciones, situación que sólo perjudicaría a los periodistas aragoneses. Del mismo modo, todos los miembros del Colegio lo serán de la APA, y al revés. A partir de este momento, la única vía de acceso a la APA será mediante la colegiación. La pertenencia a una organización implicará siempre la pertenencia a la otra.
Asamblea General Ordinaria
Además de la Extraordinaria, la APA ha celebrado su Asamblea General Ordinaria anual correspondiente a 2006 en la que, además de aprobar el estado de cuentas y la memoria de actividades, se ha recordado a los tres compañeros fallecidos en ese período (Gabriel de Escalante, Antonio Calvo Pedrós y Gerardo Sancho del Ramo) y al recientemente fallecido Alfonso Zapater.

Urbaneja explicó el proceso de creación de colegios de periodistas que se está gestando en España y que puede servir, a su juicio, como un revulsivo que solvente el principal problema que aqueja a la profesión: “la desmovilización de los periodistas, el fatalismo con que asumen el progresivo desprestigio social y las pésimas condiciones socio-laborales”.
Frente a esta situación, el presidente de la FAPE considera que resultaría ventajoso que convivieran en simbiosis asociaciones y colegios (compartirían integrantes automáticamente), de forma que se dispusiera de todos los instrumentos posibles para darle un vuelco en positivo. En particular, los colegios, por su carácter de entidad de derecho público, permitirían mejorar la capacidad de supervisión del respeto deontológico en el ejercicio profesional, impulsando, por ejemplo, una Comisión de Quejas que ahora no existe en Aragón.
Por su parte, las asociaciones de la prensa no perderían protagonismo, sino que mantendrían su condición de prestadoras de servicios que se aglutinaría en una FAPE que debería dedicarse a dar respuesta a las necesidades que le transmitiesen las propias asociaciones.